Mishima Yukio

 

María Guadalupe Elías Arriaga

Mi primer contacto con Mishima Yukio ocurrió hace más de un año, cuando una amiga me recomendó y prestó una de sus novelas, El rumor del oleaje. El tema principal de la novela es una historia de amor entre dos jóvenes de distintas clases sociales, situada en una aldea pesquera y conservadora de la isla de Utajima, Japón. A pesar de que el tema es tan común en la literatura que ya resulta poco atractivo, Mishima logró una novela magnífica, desde las exactas descripciones geográficas y de las actividades del pueblo hasta el desarrollo de la historia y los personajes. Además de la historia de amor sencilla y bella, diferente de los amores un tanto sadomasoquistas que plantea Mishima en otras de sus obras, la novela aborda otros temas, como la idiosincrasia del japonés, la influencia del ambiente en la vida cotidiana de las personas, el crecimiento, la muerte.

            Es, en efecto, el tema de la muerte muy característico de Mishima, e impregna las páginas de otra de sus más famosas novelas, Confesiones de una máscara, que escribió cuando contaba con 23 años de edad. Confesiones de una máscara está escrita en la tradición japonesa del shishosetsu, o yo-ficción, un tipo de relato autobiográfico de diversa extensión que fue muy popular en las primeras décadas del siglo XX. A lo largo de la novela, el protagonista realiza un análisis riguroso de su persona, nos ofrece los momentos de su vida desde dentro y desde fuera, contrasta siempre esa máscara que hizo de sí mismo para aparecer ante la sociedad con su verdadero yo, tan distinto, pero a quien al final le fue incapaz engañar.

            Otra de sus destacadas novelas, que también fue escrita en su juventud, es Sed de amor. En ella, una joven viuda es consumida por la pasión que siente por un sirviente de la casa de los parientes de su difunto esposo, con quienes vive. El deseo, el hastío, la soledad, la pasión y la frustración rezuman en la historia, y el amor quizá un poco sádico de Etsuko, la protagonista, por Saburo se acerca un poco a las fantasías descritas a detalle por  Mishima en Confesiones de una máscara. Sed de amor, sin embargo, se aleja de la tradición del shishosetsu, a pesar de que los críticos consideraban que era la línea por la que Mishima continuaría su literatura.

            Además de estas tres novelas, he tenido la oportunidad de leer algunos cuentos que se encuentran en una biblioteca en línea, donde Mishima demuestra el excelente narrador que es y la flexibilidad que tiene para saltar un género a otro. Es famoso también por escribir obras para teatro nô y por sus ensayos. Otra de sus novelas más conocidas, y que aún no he podido leer, es El pabellón de oro, donde relata la histórica destrucción del famoso templo Kinkakuji, en Kioto, cuyos ochocientos años de antigüedad ardieron bajo las llamas provocadas por un monje budista.

            Su obra más famosa es, sin embargo, la tetralogía de El mar de la fertilidad, compuesta por las novelas Nieve de primavera, Caballos desbocados, El templo del alba y La corrupción de un ángel. Mishima terminó la última de ellas poco antes de su muerte, y la envió a su editor la mañana del mismo día en que se suicidó. Su suicidio, tan famoso y comentado, hace que cualquiera se interese en la personalidad tan fascinante de Mishima: un conservador japonés que creía firmemente en el poder del emperador, un niño débil que creció para fortalecer su cuerpo y practicar artes marciales, un guerrero frustrado ante la pérdida de valores y vacío espiritual del Japón de la posguerra…

            Kawabata Yasunari, premio Nobel de literatura y mentor y promotor de Mishima, lo consideraba más merecedor del galardón que él mismo y un genio literario que produce la humanidad sólo cada dos o tres siglos. Mishima goza de gran fama en Japón y en el mundo, aunque durante un tiempo el hecho de que fuera un conservador pareció frenar el interés de los críticos no japoneses por Mishima. El rumor del oleaje ha sido adaptada en más de una ocasión al cine, y El pabellón de oro también ha llegado a la pantalla grande. Según me comenta una amiga japonesa, sin embargo, hoy en día no es muy común que los jóvenes se interesen por autores como Mishima o el propio Kawabata. Parecen estar más interesados en otro tipo de autores y géneros, como el keitai shosetsu, novelas publicadas por entregas que pueden ser recibidas y leídas en los sofisticados teléfonos celulares de sus subscriptores.

            Pero sin tomar en cuenta su mucha o poca popularidad, Mishima es un autor fascinante, cuyas obras son hermosas e interesantes. Su prosa es pulida, su habilidad como narrador es indiscutible y la profundidad con que maneja sus temas encanta y deleita a sus lectores. Aquel que se interese en leerlo en español, encontrará que sus obras han empezado a ser publicadas en los últimos años por diversas editoriales, como Espasa, Emecé, Caralt, Siruela y Alianza.

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Una respuesta

  1. Definitivamente “El rumor del oleaje” es fascinante por las descripciones del pueblo, el clima, el paisaje… y yo que siempre he querido irme a vivir a un pueblo con mar y se pesquera…
    Te falto poner una foto de Mishima!!! Tan guapo que era además!!!
    Yo quiero leer Nieves de Primavera, y bueno que las ediciones qeu se consiguen en español son carísimas, me aprece que Alianza editorial no lo es tanto, si lo consigues en descuento en alguna feria del libro…
    Bueno pues un gusto leerte, y pásate algún libro de Misihima!!
    abrazo

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